martes 8 de mayo de 2007




La boda de los príncipes Juan Carlos de Borbón y Sofía de Grecia tuvo lugar en Atenas el 14 de Mayo de 1962,tras larguísimas y en muchos momentos muy duras negociaciones.

Por un lado, la Iglesia Ortodoxa Griega, presionaba para convertir la ceremonia religiosa ortodoxa en la más importante de las dos que se celebrarían. A la vez la corte de Estoril y el Vaticano tenían muy claro que se trataba de la boda del heredero de la corona española,y por tanto la ceremonia central debía ser sin duda la católica.

Tantos escollos se debieron salvar, que Fernando Rayón, especialista en realeza y autor del libro "La boda de Juan Carlos y Sofía "afirma que sólo la fuerte determinación de ambos jóvenes a contraer matrimonio salvó la situación, puesto que la boda estuvo varias veces a punto de ser cancelada por falta de acuerdo entre Atenas y Estoril-Roma.

Tres ceremonias, una civil y dos religiosas, de las cuales la ortodoxa resultó al final la más fastuosa, se celebraron aquella mañana del 14 de Mayo.

La Reina recuerda aquella mañana cuando el entonces príncipe fue a buscarla antes de la boda y le dijo " algo muy sencillo pero muy bonito : ¡Que guapa estás!.Ah, y le salió en español "

El traje de Sofía en palabras de su madre "era un sueño de encaje ".

La catedral católica donde se reunieron 5000 españoles estaba decorada con claveles rojos y amarillos.

En la catedral ortodoxa se emplearon para el exorno floral 30000 rosas ,y cientos de miles de pétalos que fueron arrojados sobre los novios.

A la boda acudió toda la realeza europea, y fueron múltiples las fiestas informales y de gala que tuvieron lugar en los días previos.

Sofía, tras pronunciar el " sí quiero "rompió a llorar porque se le había olvidado pedir permiso a su padre.Muchos años después a su hija Elena le sucedería lo mismo.

Los novios recibieron miles de regalos, muchos de ellos valiosísimos, entre los que había varias joyas con piedras preciosas,objetos de decoración y para uso personal de oro y plata,y un barco de recreo.

El menú de la comida que se sirvió después de las distinas ceremonias consistió en cóctel de bogavante, suprema de ave a la manera del chef, legumbres, patés frios y helado de moka.El banquete terminó con la tradicional tarta nupcial, y los brindis de los padres de los novios.

En un descapotable al que se habían atado múltiples latas y con una naranja pinchada en la antena,y que los llevaría al Pireo, donde los esperaba el magnífico yate "Eros " comenzaron su viaje de bodas y su vida juntos.